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5.   Que se conocía antes de Gilbert
sobre Imanes y Brújulas


 Los antiguos griegos conocían las calamitas, unos minerales raros con la característica de que atraen el hierro. Se encontraron algunos cerca de la ciudad de Magnesia en el Asia Menor (ahora Turquía), y esta ciudad prestó su nombre a todas las cosas magnéticas. 

 Los antiguos chinos también conocían las calamitas y que el hierro se magnetizaba por ellas. Alrededor del año 1000 descubrieron que cuando una calamita o un hierro magnético se colocaba flotando en una taza de agua siempre apuntaba hacia el sur. A partir de esto desarrollaron la brújula o compás magnético, que se extendió rápidamente a los árabes y de estos a Europa. La brújula ayudó a los barcos a navegar con seguridad, incluso fuera de la vista de la costa o cuando las nubes cubrían las estrellas. Las brújulas se construyeron en relojes de sol portátiles, cuyos indicadores necesitaban apuntar al norte para dar la hora correcta. 

 La naturaleza del magnetismo y las extrañas propiedades de la brújula eran un misterio completo. Por ejemplo, no se permitía el ajo abordo de los barcos, por la creencia errónea de que sus humos acres causaban el mal funcionamiento de la brújula. Colón consideraba que la aguja de la brújula era atraída, de alguna manera, por la estrella polar, que mantenía una posición fija el el cielo del norte mientras que el resto de los cielos giraba a su alrededor. 

 

Experimento de Robert Norman 
sobre la fuerza magnética de 
inclinación.
    En esos siglos se observaron dos cosas. Primero, la aguja no apuntaba exactamente al norte (hacia la estrella polar) sino que viraba ligeramente hacia el este. Cuando Colón navegó por el Océano Atlántico observó cambios en la dirección de la aguja. Aún se debate actualmente si fue debido al efecto de observaciones inexactas. Una carta, escrita por Colón en 1498 desde Haití, afirma que la dirección de la brújula cambió desde el este del norte verdadero hacia el oeste del mismo, sugiriendo que la discrepancia pudiera depender de la situación geográfica (como ocurre realmente). 

    Y segundo, la fuerza sobre la aguja no era horizontal, sino inclinada hacia el interior de la Tierra. Si una aguja estaba equilibrada sobre su eje antes de imantarse, posteriormente su extremo norte será atraído hacia abajo y habrá que golpearla ligeramente para restablecer su equilibrio. Esto fue estudiado por Robert Norman de Londres, Inglaterra, que en 1581 publicó sus descubrimientos en un libro, The Newe Attractive.

           Cronología del geomagnetismo
 

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Author and Curator:   Dr. David P. Stern
     Escríbele al Dr.Stern: (En Inglés por favor):   earthmag("at" symbol)phy6.org

Traducción al español por J. Méndez
Última Actualización: 11-25-2001